La pobreza y sus intolerables consecuencias.

En el sudeste de Europa se encuentra uno de los países más pobres del mundo: Moldavia. No sólo las personas que viven ahí son pobres, el mismo Estado carece de los recursos financieros necesarios para cumplir con sus cometidos, como el de facilitar a la población la asistencia médica apropiada.

En Moldavia, la pobreza se ensaña principalmente con los más pequeños, pues causa la muerte de muchos de ellos. Según las estadísticas del Ministerio de Salud del país, uno de cada nueve niños que nace con un defecto cardíaco muere en la primera semana de vida. Sólo la mitad de los recién nacidos afectados llegan a cumplir el primer año de edad. En este grupo de niños, la mortalidad es 21 veces más elevada que en todo el país y por lo menos 60 veces más alta que en toda la UE.

Para salvar la vida de un bebé con un defecto cardíaco se necesitan varios miles de euros, una fortuna para los padres que viven en la miseria. Los bebés tienen que ser operados en los primeros días tras el parto, ya que después sería demasiado tarde; esto, por supuesto, torna la situación aún más difícil para las familias. Para agravar la situación, los hospitales moldavos no disponen del equipo necesario para este tipo de operaciones. Por tanto, los padres han de reunir el dinero en muy poco tiempo y salvar todos los obstáculos burocráticos para poder llevar a su hijo o hija a una clínica equipada de un país vecino.

Una pequeña intervención. Un gran resultado.

La “Baby’s heart foundation“ fue fundada por un grupo de ciudadanos europeos preocupados por el destino de los recién nacidos con defectos cardíacos en Moldavia. Intervienen de manera activa, pues saben que, en realidad, no es nada complicado prestar la ayuda necesaria para que estos bebés sobrevivan.

Objetivos de la fundación.

Dar apoyo psicológico, emocional e informativo a las familias afectadas.

Proporcionar asistencia médica inmediata a los recién nacidos con defectos cardíacos que han de ser operados sin demora. (En esencia se trata de defectos cardíacos a causa de PDA, los cuales exigen una intervención quirúrgica en los primeros siete días después del parto).

Nuestra meta es facilitar el transporte de los niños a un país vecino y el tratamiento quirúrgico en la clínica correspondiente. La COSUDE (la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación) donó la ambulancia para bebés, que está al servicio de esta labor.

La fundación recauda donativos para esta causa.